Universidad Católica de Cuenca: 55 años transformando vidas y construyendo futuro
El 7 de septiembre de 1970 quedó grabado en la memoria de Cuenca y del Ecuador como el inicio de un gran sueño: la fundación de la Universidad Católica de Cuenca. Gracias al decreto 309-A, al impulso de la Agrupación de Educadores Católicos del Azuay y al respaldo del presidente José María Velasco Ibarra, nació una institución llamada a transformar vidas y comunidades.
Desde entonces, la universidad asumió el compromiso de formar con excelencia y valores, un compromiso que pronto trascendió las fronteras de Cuenca. En 1977 llegó a Morona Santiago, en 1980 a Azogues, en 1989 a la ciudad de Cañar y en 1990 a La Troncal, llevando consigo la misión de abrir caminos de conocimiento y esperanza en distintas provincias del país. El 2005 marcó otro hito en esta historia, cuando la Universidad Católica de Cuenca asumió el reto de la formación de cuarto nivel con la creación de sus programas de posgrado, consolidando así su vocación de servicio académico y humano.
En el año 2013, Enrique Pozo Cabrera asumió el rectorado de la institución, impulsando una visión transformadora que posicionó a la Universidad como una de las más relevantes del país. Desde entonces, la población estudiantil de grado creció a 15.000 alumnos y la planta docente se triplicó, con un notable incremento de profesores con formación PhD. La oferta académica se expandió a 69 carreras de grado y más de 30 programas de maestría y especialidades.
La inversión en infraestructura y transformación digital superó los 70 millones de dólares en la última década, con obras emblemáticas como las clínicas odontológicas, el nuevo edificio de Medicina, los laboratorios del Centro de Investigación, Innovación y Transferencia de Tecnología, el Hospital Universitario de Azogues y el equipamiento tecnológico en cada Unidad Académica y campus.
Durante 2024, la ejecución presupuestaria alcanzó el 90,48% de un total de 72,3 millones de dólares, reflejando una administración eficiente y responsable. Ese mismo año, se otorgaron 5.804 becas de grado, 129 de posgrado y 31 destinadas a docentes y personal administrativo, reafirmando el compromiso con la inclusión educativa y la equidad como una institución sin fines de lucro, cuyos fondos obtenidos son reinvertidos.
En celebración de más de 5 décadas transcurridas, el espacio universitario abre sus puertas a la comunidad para un concierto junto con la Orquesta Sinfónica de Cuenca, acto posterior a la Sesión Solemne en conmemoración de la vida institucional. Hoy, con 55 años de historia, progreso y acción, la Universidad Católica de Cuenca celebra no solo su trayectoria, sino también su presente de crecimiento y transformación, y mira hacia el futuro con la misma convicción que inspiró su origen: formar profesionales íntegros, servir a la sociedad y contribuir al desarrollo del Ecuador. (AS)
FUENTE: DIRCOM U CATOLICA
