Gobierno de Daniel Noboa fortalece la gestión y gobernanza de los Bosques y Vegetación Protectores a través de una nueva Norma Técnica
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Energía, presentó oficialmente la Norma Técnica para la gestión y gobernanza de los Bosques y Vegetación Protectores y del Patrimonio Forestal del Estado, un instrumento que establece criterios para mejorar la planificación, manejo, zonificación, seguimiento y monitoreo de estos territorios.
La norma incorpora mecanismos de gobernanza orientados a fortalecer la coordinación entre el Estado, comunidades locales, gobiernos autónomos descentralizados, academia, organizaciones de la sociedad civil, cooperación internacional y otros actores vinculados con estos territorios.
Durante el evento, la viceministra del Ambiente y Marino Costero, Alicia Jaramillo, destacó que la implementación de esta herramienta contribuirá con la consolidación de una administración articulada de más de 2,2 millones de hectáreas del territorio continental, correspondientes a 184 Bosques y Vegetación Protectores, espacios fundamentales para la conservación de la biodiversidad, la protección de los recursos naturales y el desarrollo sostenible del país.
La construcción de este documento se logró mediante un proceso participativo interinstitucional que incluyó análisis técnico, diálogo e intercambio de experiencias con instituciones públicas, gobiernos locales, comunidades, academia, organizaciones de la sociedad civil y representantes de los propios Bosques y Vegetación Protectores. En este proceso también fue fundamental el acompañamiento del Fondo de Inversión Ambiental Sostenible, a través de los Fondos del REM I, Conservación Internacional y The Nature Conservancy, aliados que aportaron capacidades técnicas e institucionales
Con esta iniciativa, el Gobierno Nacional liderado por el presidente Daniel Noboa, reafirma su compromiso con una gestión del patrimonio natural basada en evidencia, participación y corresponsabilidad, que permita proteger los bosques y, al mismo tiempo, conservar el agua, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que sostienen el bienestar de las comunidades y del país.