Fauré y Stravinski en nuestro nuevo concierto digital

El VII Concierto de la II Temporada 2020 dirigido por el maestro Michael Meissner, Director Titular, es la próxima entrega digital. Este concierto fue grabado en vivo sin público el viernes 23 octubre en el Teatro Pumapungo siguiendo estrictamente el “Protocolo de Trabajo para la Producción de Obras Audiovisuales y Cinematográficas durante la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 en Ecuador” tramitado por el Ministerio de Cultura y aprobado por el COE Nacional y será transmitido este domingo 15 de noviembre a las 19:30 en la Sala Digital de Conciertos de la Orquesta Sinfónica de Cuenca en YouTube https://www.youtube.com/user/sinfonicacuenca y en Facebook https://www.facebook.com/sinfonicacuenca.
El repertorio incluye: Pelléas et Mélisande Suite op. 80 y Shylock (Usurero), Suite de música incidental op. 57 de Gabriel Fauré: Apollon Musagete de Ígor Stravinski.
Gabriel Fauré (1845 – 1924). Compuso varias obras para teatro, entre ellas Pelléas et Mélisande en 1898, y nueve años antes Shylock. El coreógrafo Georges Balanchine combinó ambas obras para su ballet: Jewels (joyas), la versión que presentamos hoy.
La música para Pelléas y Mélisande, sobre un drama de Maeterlink, fue un encargo de la famosa actriz Patrick Campbell quien deseaba estrenar la obra en Londres y había primero optado por encargarla a Claude Debussy quien en ese momento componía la ópera homónima. Luego de la negativa de Debussy, Campbell le hizo el encargo a Fauré quien aceptó a pesar de tener poco tiempo para completarlo, e incluso debió dejar la orquestación en manos de su discípulo Charles Koechlin.
La pieza de teatro fue estrenada en junio de 1898 en el Teatro Príncipe de Gales, obteniendo un rotundo éxito. Posteriormente, Fauré transformó la obra en una suite, ampliando la orquestación.
La música de Gabriel Fauré para la obra Shylock tiene una historia parecida, ocurrido 9 años antes. En 1889, el Teatro del Odeón de París emprendió una nueva producción de El mercader de Venecia de Shakespeare, pero en lugar de la obra original, solicitó una adaptación libre del dramaturgo francés Edmond Haraucourt, quien convirtió el original de Shakespeare en una comedia de personajes franceses. El resultado se llamó Shylock.
La nueva versión se centró particularmente en las «mascaradas y exuberancias» que rodearon el secuestro de la hija de Shylock, Jessica, por su amante Lorenzo. Este enredo requirió una considerable cantidad de música escénica. Para ello, el teatro Odéon se dirigió nuevamente al joven compositor Gabriel Fauré, que ya había trabajado para el mismo teatro. Para ser exacto, dicha música ya había servido para el drama Calígula de Alexandre Dumas el Viejo un año antes. Fauré aceptó y dirigió las 56 funciones de la obra, a pesar de que, a partir de la cuarta noche, por las medidas de austeridad financiera del Odéon, algunos de los buenos músicos fueron despedidos y sustituidos por todos los inútiles, débiles y anticuados rutinistas que podían ser reclutados en el Quartier Luxembourg.
Posteriormente, Fauré arregló la música para una suite para orquesta ampliada, tal como lo hizo 10 años después con Pélleas et Mélisande.
Apollon musagète es un ballet compuesto para orquesta de cuerdas por Igor Stravinsky en 1927, por encargo de la mecenas americana Elizabeth Sprague Coolidge para un festival de música contemporánea en Washington, D.C. en 1928. Si bien la coreografía original era de Adolph Bolm, hoy se conoce la versión de George Balanchine que fue estrenada por los Ballets rusos de Dyagilev en París el mismo año de 1928.
La acción del ballet se refiere a figuras de la antigua mitología griega. Apolo, dios de la música, baila con tres musas y las lleva a las montañas del Parnaso. Las musas son: Calíope, musa de la poesía, Polimnia, musa de la poesía de los himnos y Terpsícore, musa de la danza.
Como comenta el biógrafo de Stravinski, Robert Craft: «Apolo, el dios-sol y dios de la música, es el homenaje de Stravinski al concepto griego de la unidad de la música, la danza, la pintura y la poesía.”
«También es probable que Stravinski viera el tema como una alegoría de su propia religión: Apolo, como hombre-dios, nacido humano, pero con una ascensión divina.”
Con esta entrega serán 36 conciertos digitales que el público puede disfrutar y compartir desde cualquier lugar del planeta a la hora y las veces que desee en la Sala Digital de la Orquesta Sinfónica de Cuenca.
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DCS – ORQUESTA SINFÓNICA DE CUENCA