EXPERIENCIAS PERUANAS FORTALECEN AL PROYECTO DISTRITOS DE CALZADO Y JOYERÍA
Perú. Durante su segundo día de estadía en Trujillo-Perú, los representantes del proyecto Distritos de Calzado y Joyería; el prefecto Paúl Carrasco Carpio, la viceprefecta María Cecilia Alvarado y el equipo de Desarrollo Económico Local de la Institución, analizaron las experiencias aprendidas en territorio peruano y generaron líneas de acción que serán aplicadas en nuestra provincia.
En horas de la mañana el equipo cumplió con una visita a la Ruta Moche, conocida a nivel internacional por su valor artesanal. El recorrido tuvo como propósito mostrar a los productores cómo los procesos de fabricación pueden llamar la atención de los turistas, convirtiéndose así en un anclaje de comercialización.
Durante este recorrido, Fernando Campoverde, joyero de Chordeleg y presidente del Distrito de Joyería, reveló que gracias a esta visita se evidenció como, en el caso de Perú, los artesanos y productores hacen uso de cultura para fortalecer su identidad y también para elaborar productos que los convierte en únicos en el mundo.
“Podemos apreciar y aprender las diferentes técnicas que ellos utilizan para fabricar este tipo de artesanías. Nos llevamos una serie de ideas que esperamos plasmar en lo que nosotros ofreceremos en la provincia del Azuay”, manifestó Campoverde.
Posteriormente, el prefecto Paúl Carrasco y la viceprefecta María Cecilia Alvarado encabezaron una reunión con los productores de los Distritos, así como también con el equipo técnico tanto de la Prefectura del Azuay, como de la Municipalidad Provincial de Trujillo.
En este espacio, Carrasco precisó que actualmente existen factores que transforman a la fabricación de calzado en un procedimiento complejo. A decir de la Autoridad provincial, el mercado está enfocado más en una competencia de costo que de calidad, situación que espera cambiar planteando líneas de negocio adecuadas.
Otro de los puntos analizados fue el relacionado con la obtención de la materia prima. A decir de los productores del Distrito, en nuestro país son escasas las opciones que se tienen en este ámbito.
Pese a las debilidades existentes, las tareas efectuadas como parte de este proyecto han rendido frutos. Abraham Montenegro, fabricante de calzado de Chordeleg, aseguró que gracias a las capacitaciones y asistencia técnica brindada por la Prefectura del Azuay, él ha conseguido optimizar el uso de material y mantener su nivel de producción.
“Antes, con la ayuda de cinco personas, fabricaba un promedio de 100 pares de zapatos a la semana. Ahora, tras las capacitaciones que nos dio el experto brasileño Domingos Fonseca, mantengo la misma cantidad pero con cuatro personas. La optimización de recursos y de personal ayuda a que nuestros negocios surjan”, indicó.
Para el último día de permanencia en Perú, la delegación azuaya tiene previsto visitar talleres de fabricación de joyas. Al final, también se elaborarán líneas de acción en beneficio de este sector.
